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1.6.15

86. Un día de aquellos.

Un día abrí mis ojos y roncabas a mi lado. 
Un día abrí mis ojos y te vi en una fotografía que acababa de tomar. 
Un día abrí mis ojos y te vi ebrio afirmándome y llevándome en casa. 
Un día abrí mis ojos y luego lloré después de una carcajada (esas de aquellas).
Un día abrí mis ojos y te fuiste temprano porque tenías cosas que hacer.
Un día abrí mis ojos y olí a café y tostadas con mantequilla.
Un día abrí mis ojos y te miré bien luego de haberte preguntado "¿estoy soñando?".
Un día abrí mis ojos y te molestaste porque prendí un cigarrillo.
Un día abrí mis ojos y nos reímos de esa vez que te caíste (o te boté).
Un día abrí mis ojos y te llamé en el mismo momento en que salí de mi primera clase en UNAB.
Un día abrí mis ojos y te tomé muchas fotografías (y vídeos) cuando jugaste un partido importante.
Un día abrí mis ojos y me molesté por cómo cuidabas los discos que te obsequié.
Un día abrí mis ojos y tuve mucho miedo de conocer a tu madre.
Un día abrí mis ojos y me emocioné cuando fuiste a buscarme a ARCIS (todas las veces).
Un día abrí mis ojos y moría del frío esperándote en la noche después de la clínica jurídica.
Un día abrí mis ojos y tu sonrisa llenaba todos los vacíos que tenía (desde el primer al último día)
Un día abrí mis ojos y me encontraba besando el cuerpo de otra persona pensando que era el tuyo.

Un día cerré mis ojos y tu pie rozaba el mío antes de dormir.
Un día cerré mis ojos para sentir tus dedos que bailaban en todo mi cuerpo.
Un día cerré mis ojos cuando me acosté en tu pecho. 
Un día cerré mis ojos cuando vi tus zapatos café sobre hojas secas y adoquines.
Un día cerré mis ojos porque me diste las galletas con chips más deliciosas del mundo.
Un día cerré mis ojos porque me enojé por alguna estupidez que no recuerdo. 
Un día cerré mis ojos cuando conocimos aquella pastelería que tanto nos gustó.
Un día cerré mis ojos cuando gritábamos las canciones de Nicole en el metro.
Un día cerré mis ojos en la Estación Central imaginándonos a ambos viajando en tren.
Un día cerré mis ojos cuando fuimos a "Huaso Carlos" luego de mucho tiempo.
Un día cerré mis ojos cuando cocinaste pescado y después de diez años quise comer carne.
Un día cerré mis ojos y me burlé de ti por todas las veces que te vencí en Mortal Kombat.
Un día cerré mis ojos y hasta el último día mis errores me pesaban cuando te besaba.
Un día cerré mis ojos cuando nos cortaron aquella película en la Católica.
Un día cerré mis ojos después de haber ido a ese local de sushi que tanto amamos.
Un día cerré mis ojos y nos veía tomados de la mano ya muy viejos.
Un día cerré mis ojos cuando preferiste decirle "te quiero" a otro hombre y no un "te amo" a mi.

Un día en un abrir y cerrar de ojos ya no estuviste nunca más.

4.4.15

81. Como quisiera decirte.



          Un día como hoy (que no coincide con aquel día), hace mucho tiempo eso sí, tanto que la verdad no me acuerdo de la fecha exacta, sentí por primera vez lo que siento hoy. La ilusión de un presente que atañe con cobardía un futuro que suena en lo más profundo de los silencios, de los pensamientos, y de este brillo en mis ojos que, desde el primer día, ha sido el mismo y lo será hasta masticar la última partícula de un nosotros que se refugia nuestros labios de besos infinitos.
Reiterativas son aquellas palabras que usamos siempre para describirnos, igual que las frases que, insistentemente, podemos leer en nuestra novela. Quizás un cliché que define la gallardía de lo nuestro y el afán de los futuros que vemos en el presente, el abandono del pasado y el querer crecer para, toda vez, avanzar.

          Las horas pasan y comenzamos a detenernos en segundos que trascienden para herir nuestros ojos y alejar los pasos que alguna vez unieron esos adoquines que por las tardes de otoño, al unísono, marcaban nuestras huellas entre sonrisas. Nos hemos distanciado tanto, que los mapas no siguen la línea de la lejanía entre los dos. Me aferro a metas que veo entre ojos lacrimosos, susurro a mis sueños "nunca he dejado de amarte, nunca haz dejado de amarme" pero las palabras sangran en la noche, adoloridas e innatas, casi por inercia gritan y las acciones las callan.  
Son tres meses ya desde que no nos tenemos, desde que decidimos que queremos tenernos pero entre más decimos (reitero) las palabras se desangran y mueren allí mismo. No quiero más frases que sigan aumentando el número de semanas sin ti, siento que comienzo a apartarme, pero viajamos en el mismo tren pero distintos coches; yo miro por la ventana y tú también, pero no hemos notado que, a pesar de todo, compramos un boleto para el mismo tren y que nos bajaremos en la misma estación.

          Un día como hoy me siento triste, borracho y solo, pienso en lo mucho que quiero hacer y en los frenos de las palabras que colorean rojo las luces para avanzar. El hielo suaviza la amargura de este trago con sabor a lágrimas destiladas, teñido del brillo de mis ojos que te esperan en silencio y no tanto, que a veces contrastan con la ventana del vagón en el que miro dichos paisajes y, dibujándote tal y como un recuerdo que cae como aquella gota de la lluvia que choca en el pavimento y se mutila, como esas marcas áridas y desoladas en la ruta entre mis ojos y hacia los labios que te besan de cuando en vez. 
Recuerda que en tus bolsillos se encuentra aquel boleto que indica tu destino, no olvides que estaré allí fumando un cigarrillo en el andén de la estación, quizás no te des cuenta por la neblina paulatina que cambia de momento en situación, pero mi abrigo negro tiene huellas de tus abrazos que indican aquel perfume que ha acompañado los paisajes de tres meses desde aquel día nefasto, pero que en el andén se hacen segundos desde el momento en que no puedo olvidarte y te veo, que debo tenerte y que debo dejar de alzar apresuradamente el pañuelo blanco para despedirte, pero que sin embargo el tren comienza a partir lento sin dejar aún la estación. No me dejes, por favor, sube. Un día como hoy tienes el mismo boleto que yo, vamos por la mismo ruta, es innecesario suspirar más horas sin un nosotros. 





13.4.14

75. Cierro mis ojos

Amé como jamás amé,
cada día no cerré mis ojos para soñar,
me mantuve despierto para vivir.

Amé como jamás amé,
los paisajes se llenaron de adoquines
para caminar entre lluvias sureñas.

Nuestros momentos 
fueron viajes infinitos,
afortunados los pasos que dimos.

Ahora cierro mis ojos,
la incertidumbre ambiciosa,
la resaca de las palabras.

Tus ojos llorosos y la forma triste de tus labios,
un beso y te digo:
Amé como jamás amé;
te amé y te amo.

Los paisajes se llenaron de adoquines
para continuar el camino,
¡abrígate!
aún faltan inviernos para conquistar.


D.L-R

30.3.14

[2013] Mochileo

[25.02.2013] San Rosendo

[25.02.2013] San Rosendo - Laja

[26.02.2013] Santa Fe

[26.02.2013] Collipulli

[26.02.2013] Collipulli - Viaducto del Malleco

[27.02.2013] Estación FFCC del E de Temuco

[27.02.2013] P.U.A

[27.02.2013] P.U.A

[27.02.2013] Camino a Victoria

[27.02.2013] Victoria

[27.02.2013] Museo Ferroviario Pablo Neruda, 
Temuco

[28.02.2013] Vilcún

[28.02.2013] Lautaro

[28.02.2013] Curacautín

[28.02.2013] Lonquimay

[01.03.2013] Icalma

[01.03.2013] Frontera Chile/Argentina

[01.03.2013] Frontera Chile/Argentina. Icalma.


[01.03.2013] Temuco

[02.03.2013] Gorbea
[02.03.2013] Valdivia

[03.03.2013]  Estación FFCC del E, Valdivia. 
Expreso "El Valdiviano"

[03.03.2013] Huellelhue - Pishuinco

[03.03.2013] Antilhue

[04.03.2013] Niebla

[04.03.2013] Niebla, camino a Corral

[04.03.2013] Fuerte Corral

[04.03.2013] Valdivia

[05.03.2013] Puerto Varas


[05.03.2013]  Petrohué - Lago de Todos Los Santos


[05.03.2013] Puerto Varas

[06.03.2013] Parque Phillipi

[06.03.2013] Canal de Chacao

[06.03.2013] Chacao, Isla de Chiloé

[10.03.2013] Castro, Isla de Chiloé




Recorridos realizados desde el 25 de febrero hasta el 12 de marzo.

7.1.12








El "Patrimonio Ferroviario" de EFE. "Las ruinas de la historia; Maestranza San Eugenio"